Señor Alfredo Pérez Guerrero:
Respondiendo a “Carta a los
estudiantes novatos”, en el escrito se nota una clara referencia hacia el
género masculino, sin embargo daré por entendido que va dirigido a todos los y
las estudiantes novatos/as en la vida universitaria.
La
Universidad considera siempre en trance de peligro a la Patria, y para afrontar
y superar ese peligro llama cada año a un grupo de jóvenes para que sean la
milicia disciplinada que hay que educar e instruir para la ruda, compleja y
difícil batalla de todos los días contra la ignorancia, contra la tiranía,
contra la enfermedad y contra la injusticia. Enemigos éstos que pueden destruir un pueblo
más seguramente que la espada, el puñal o las balas (PÉREZ, Alfredo, “La
Universidad y la Patria”, Editorial Universitaria, Ecuador, 1965).
Sus líneas representan gran
motivación y entusiasmo a jóvenes como yo que queremos superarnos tanto
personal como profesionalmente, iniciando en un mundo nuevo, teniendo tantas
cosas por descubrir y aprender. Esta primera etapa tal vez sea una de las más
difíciles en muchas, ya que el camino a recorrer es largo y arduo. Vendrán
después de este, tiempos difíciles con aciertos y desaciertos pero tenemos que
saber campear esos temporales con amor y sabiduría. “Ayer, los sueños
imprecisos, los anhelos sin forma, el amor que quiere ser y no es aun, los
primeros ensayos de vuelo con las alas del pensamiento” (PÉREZ: 1965, pág. 11).
Si estamos aquí es por un
propósito, primero con Dios, con cada una de nuestras familia, por la patria y
por nosotros mismos. “La Universidad es una especie de Orden de Caballería, que
sobrepasa en mucho los propósitos del interés y del egoísmo, y se desborda en
el afán de hacer el bien a los demás” (PÉREZ: 1965, pág. 17). Estamos dispuestos a aprender a caminar sobre
el camino de la vida, se nos presentarán obstáculos difíciles de superar, pero
jamás imposibles, pues todo lo que vayamos adquiriendo en este viaje nos será
útil para defendernos ante una sociedad.
Ahora, algunos de nosotros
dejándolo todo incluso nuestra familia y ciudad, ha sido nuestro deseo llegar
hasta aquí, para hacer de esta universidad un hogar donde dejaremos años de
nuestra vida; donde ofrendaremos nuestra voluntad, perseverancia, paciencia,
nuestro pensamiento y corazón; será el lugar donde encontraremos compañeros,
amigos, maestros; de donde esperamos adquirir sabiduría, conocimientos y
experiencia, que sean útiles para poder caminar con paso firme en la vida,
queriendo ser de valor al servicio de nuestro País. “Serán años decisivos, los
más luminosos, los más henchidos de savias y promesas. Serán los años en que
puedas adquirir inmensas riquezas para guardarlas en el alma” (PÉREZ: 1965, pág. 18).
Con el deseo ferviente de que al
final de este largo sendero hayamos dejado una huella que redunde, en este
nuestro nuevo templo de saberes y en cada uno de nuestros docentes. “Misión que
se cumple en todos los días y que no termina ni puede terminar en ninguna
parte, porque el fin seria la muerte y la nada” (PÉREZ: 1965, pág. 15). Queriendo mostrar el fruto de nuestro trabajo
y el de los que nos rodean y los que nos apoyarán hasta el final, a lo cual
quisiéramos sacar beneficio en bien de una sociedad futurista.
“Hombres, es decir, seres que
pongan su dignidad, su libertad, su amor a la Patria y a la Humanidad, por
encima de su propia vida” (PÉREZ: 1965, pág. 19). Dando a relucir en futuro lo bien aprendido,
tanto en virtudes de conocimiento como en valores éticos y humanos, en todo el
tiempo que hayamos dedicado a descubrirnos como profesionales y mucho más como
personas.
En la actualidad la educación se
ha convertido en una mezcla de monotonías y reglas que se deben seguir
obligatoriamente y que son impuestas por autoridades escudadas en un “Sistema
Educativo”. Ahora los estudiantes
estamos viviendo en una educación que se puede comparar con una línea recta o
algo inmóvil, lo que provoca que nosotros como estudiantes no tengamos libertad
de pensamiento y acción, dejando de lado la creatividad, razonamiento e ideales
propios, que de cierta manera contribuían a que nuestra sociedad mejore y no
solamente sea una cuestión de manipular las mentes de las personas a
conveniencia de un gobierno o de cierto sector. “La educación sin libertad, da
por resultado una vida que no puede ser vivida plenamente” (DOIN, German, t: 1h
18min 58s).
Nos hemos convertido en un
prototipo de robots que caminamos sin ni siquiera darnos cuenta, solo siguiendo
órdenes rígidas que en su mayoría son injustas, ya que ahora se valora más la
educación para necesariamente ser un profesional que pueda ser útil y pueda
trabajar para el país y sin tomar en cuenta el tipo de persona humana que pueda
llegar a ser alguien. “Todo vivir humano ocurre en conversaciones y es en ese
espacio donde se crea la realidad en que vivimos” (DOIN, German, t: 1h 32min
39s). En ocasiones se valora más una
calificación cuantitativa que un valor humano.
“Siente tu alma, escucha tu
corazón” (DOIN, German, t: 1h 07min 00s).
Siempre se ha dicho que el hogar y los padres de una persona son su
primera escuela y sus primeros maestros, pues esta teoría se convierte en una
gran realidad, ya que en verdad nuestros padres son los encargados de educarnos
para que nosotros seamos capaces de amar, respetar, confiar. Hemos tenido una educación de vida hasta
ahora para que como estudiantes tengamos derecho a expresarnos, a dar nuestra
opinión cuando sea necesario y en el momento adecuado, claro está,
dirigiéndonos con respeto en toda ocasión.
Deberíamos darnos cuenta que un
error no es una caída. Pues la vida está llena de errores, porque sin ellos no
sabríamos que es fracasar y sin el fracaso tampoco existiría el triunfo. “En realidad, solo existe el acto de
amor, (…) significa dar vida, aumentar
su vitalidad. Es un proceso que se desarrolla y se intensifica a sí mismo” (DOIN,
German t: 53min 57s). La expectativa de
un ser perfecto en el mundo no creo que exista; por lo tanto no deberíamos ser
juzgados tan a la ligera, sin antes dar a conocer nuestros potenciales y
capacidades.
En nosotros, estudiantes y
maestros, está en cambiar la realidad a la que ahora nos enfrentamos, romper
esquemas y empezar a escribir nuestra propia historia, solo de esa manera
lograremos que nuestros educadores nos puedan enseñar en la libertad de nuestras
ideas y nosotros lograremos comprender y poner en práctica el aprendizaje mutuo
y auto personal, entonces nuestros educadores serán los encargados de dirigir
nuestra cátedra dejando de basarse solo en unos cuantos números, pues ellos son
los encargados de transmitir conocimientos para que la Patria reciba hombre y
mujeres con valores y sabiduría, con una profesión de servicio. “Lo que tenemos
que aprender lo aprendemos haciendo” (DOIN, German, t: 42min 51s). Busquemos una educación libertada, mas no prohibida,
emprendamos nuestro viaje de cambios en donde haremos de nuestros sueños una
realidad, dando a conocer lo que deseamos y pensamos, con una vida autónoma.
Bibliografía:
- PÉREZ, Alfredo, “La Universidad y la Patria”, Editorial Universitaria, Ecuador, 1965.
- DOIN, German, (2012), “La Educación Prohibida”, [En línea], Disponible en: https://www.youtube.com/watch?v=-1Y9OqSJKCc
No hay comentarios:
Publicar un comentario