domingo, 26 de julio de 2015

Formas de Educación en progreso


Señor Alfredo Pérez Guerrero:
                              
Respondiendo a “Carta a los estudiantes novatos”, en el escrito se nota una clara referencia hacia el género masculino, sin embargo daré por entendido que va dirigido a todos los y las estudiantes novatos/as en la vida universitaria.

La Universidad considera siempre en trance de peligro a la Patria, y para afrontar y superar ese peligro llama cada año a un grupo de jóvenes para que sean la milicia disciplinada que hay que educar e instruir para la ruda, compleja y difícil batalla de todos los días contra la ignorancia, contra la tiranía, contra la enfermedad y contra la injusticia.  Enemigos éstos que pueden destruir un pueblo más seguramente que la espada, el puñal o las balas (PÉREZ: 1965, págs. 13-14).

Sus líneas representan gran motivación y entusiasmo a jóvenes como yo que queremos superarnos tanto personal como profesionalmente, iniciando en un mundo nuevo, teniendo tantas cosas por descubrir y aprender. Esta primera etapa tal vez sea una de las más difíciles en muchas, ya que el camino a recorrer es largo y arduo. Vendrán después de este, tiempos difíciles con aciertos y desaciertos pero tenemos que saber campear esos temporales con amor y sabiduría. “Ayer, los sueños imprecisos, los anhelos sin forma, el amor que quiere ser y no es aun, los primeros ensayos de vuelo con las alas del pensamiento”  (PÉREZ: 1965, pág. 11).

Si estamos aquí es por un propósito, primero con Dios, con cada una de nuestras familia, por la patria y por nosotros mismos. “La Universidad es una especie de Orden de Caballería, que sobrepasa en mucho los propósitos del interés y del egoísmo, y se desborda en el afán de hacer el bien a los demás” (PÉREZ: 1965, pág. 17).  Estamos dispuestos a aprender a caminar sobre el camino de la vida, se nos presentarán obstáculos difíciles de superar, pero jamás imposibles, pues todo lo que vayamos adquiriendo en este viaje nos será útil para defendernos ante una sociedad.

Ahora, algunos de nosotros dejándolo todo incluso nuestra familia y ciudad, ha sido nuestro deseo llegar hasta aquí, para hacer de esta universidad un hogar donde dejaremos años de nuestra vida; donde ofrendaremos nuestra voluntad, perseverancia, paciencia, nuestro pensamiento y corazón; será el lugar donde encontraremos compañeros, amigos, maestros; de donde esperamos adquirir sabiduría, conocimientos y experiencia, que sean útiles para poder caminar con paso firme en la vida, queriendo ser de valor al servicio de nuestro País. “Serán años decisivos, los más luminosos, los más henchidos de savias y promesas. Serán los años en que puedas adquirir inmensas riquezas para guardarlas en el alma”  (PÉREZ: 1965, pág. 18).

Con el deseo ferviente de que al final de este largo sendero hayamos dejado una huella que redunde, en este nuestro nuevo templo de saberes y en cada uno de nuestros docentes. “Misión que se cumple en todos los días y que no termina ni puede terminar en ninguna parte, porque el fin seria la muerte y la nada” (PÉREZ: 1965, pág. 15).  Queriendo mostrar el fruto de nuestro trabajo y el de los que nos rodean y los que nos apoyarán hasta el final, a lo cual quisiéramos sacar beneficio en bien de una sociedad futurista.

“Hombres, es decir, seres que pongan su dignidad, su libertad, su amor a la Patria y a la Humanidad, por encima de su propia vida” (PÉREZ: 1965, pág. 19).  Dando a relucir en futuro lo bien aprendido, tanto en virtudes de conocimiento como en valores éticos y humanos, en todo el tiempo que hayamos dedicado a descubrirnos como profesionales y mucho más como personas, sabiendo que lo hacemos es lo que nos gusta y apasiona, más no que sea una obligación que va en busca de propósitos económicos.  Queremos dar a conocer que lo que estemos dispuestos a hacer sea impulsado por la fuerza del amor.

“Cuando somos felices siempre somos buenos, pero cuando somos buenos no siempre somos felices”  (WILDE: 2010, pág. 113).  Teniendo en cuenta que con sacrificio se logra grandes éxitos, que el esfuerzo y la perseverancia siempre deben acompañarnos si queremos alcanzar nuestras metas.  Y que el estudio no debería ser una obligación, más bien debemos considerarle como una oportunidad para adentrarnos en el mundo del saber, que es necesario para avanzar en  conocimiento en la cultura de nuestra sociedad.


En la actualidad la educación se ha convertido en una mezcla de monotonías y reglas que se deben seguir obligatoriamente y que son impuestas por autoridades escudadas en un “Sistema Educativo”.  Que lo único que hacen es limitar a los estudiantes como tal.  “La educación es un factor indispensable en nuestra sociedad por ello los distintos medios de comunicación han hecho énfasis en la importancia de la misma” (COLOMA: 2015).

 Ahora los estudiantes estamos viviendo en una educación que se puede comparar con una línea recta o algo inmóvil, lo que provoca que nosotros como estudiantes no tengamos libertad de pensamiento y acción, dejando de lado la creatividad, razonamiento e ideales propios, que de cierta manera contribuían a que nuestra sociedad mejore y no solamente sea una cuestión de manipular las mentes de las personas a conveniencia de un gobierno o de cierto sector. “La educación sin libertad, da por resultado una vida que no puede ser vivida plenamente” (DOIN, German, t: 1h 18min 58s).

Nos hemos convertido en un prototipo de robots que caminamos sin ni siquiera darnos cuenta, solo siguiendo órdenes rígidas que en su mayoría son injustas, ya que ahora se valora más la educación para necesariamente ser un profesional que pueda ser útil y pueda trabajar para el país y sin tomar en cuenta el tipo de persona humana que pueda llegar a ser alguien. “Todo vivir humano ocurre en conversaciones y es en ese espacio donde se crea la realidad en que vivimos” (DOIN, German, t: 1h 32min 39s).  En ocasiones se valora más una calificación cuantitativa que un valor humano.

“Siente tu alma, escucha tu corazón” (DOIN, German, t: 1h 07min 00s).  Siempre se ha dicho que el hogar y los padres de una persona son su primera escuela y sus primeros maestros, pues esta teoría se convierte en una gran realidad, ya que en verdad nuestros padres son los encargados de educarnos para que nosotros seamos capaces de amar, respetar, confiar. Las primeras enseñanzas son impartidas por los seres que nos dieron la vida, de ellos depende formar a hombres y mujeres de bien, siendo claro ejemplo de  valores que son guías en un hogar.  

“Ningún hombre civilizado se arrepiente nunca de un placer” (WILDE: 2010, pág. 114). Hombres y Mujeres perseverantes, responsables y decididos han partido de hogares bien formados con educación de excelencia, gracias a padres de características similares, que han sabido cómo educar a un niño o niña para entregar en algún momento una persona de calidad a la sociedad a la que nos enfrentamos en la actualidad.

Hemos tenido una educación de vida hasta ahora para que como estudiantes tengamos derecho a expresarnos, a dar nuestra opinión cuando sea necesario y en el momento adecuado, claro está, dirigiéndonos con respeto en toda ocasión.  “La vida es difícil pero no se la puede enfrentar solo quejándonos, hay que tratar de cambiarla con libertad y justicia porque estos son dos valores fundamentales para lograr que exista una mejor sociedad” (CAIZA: 2015).

Deberíamos darnos cuenta que un error no es una caída. Pues la vida está llena de errores, porque sin ellos no sabríamos que es fracasar y sin el fracaso tampoco existiría el triunfo.  “En realidad, solo existe el acto de amor,  (…) significa dar vida, aumentar su vitalidad. Es un proceso que se desarrolla y se intensifica a sí mismo” (DOIN, German t: 53min 57s).  La expectativa de un ser perfecto en el mundo no creo que exista; por lo tanto no deberíamos ser juzgados tan a la ligera, sin antes dar a conocer nuestros potenciales y capacidades.

En nosotros, estudiantes y maestros, está en cambiar la realidad a la que ahora nos enfrentamos, romper esquemas y empezar a escribir nuestra propia historia, “El profesor es el orientador que pone a disponibilidad de sus alumnos sus conocimientos siendo ellos los que tomen decisiones sobre su aprendizaje ya no el profesor que impone un desarrollo curricular antes que un desarrollo personal emocional” (LEÓN: 2015), solo de esa manera lograremos que nuestros educadores nos puedan enseñar en la libertad de nuestras ideas y nosotros lograremos comprender y poner en práctica el aprendizaje mutuo y auto personal, entonces nuestros educadores serán los encargados de dirigir nuestra cátedra dejando de basarse solo en unos cuantos números, pues ellos son los encargados de transmitir conocimientos para que la Patria reciba hombre y mujeres con valores y sabiduría, con una profesión de servicio. “Lo que tenemos que aprender lo aprendemos haciendo” (DOIN, German, t: 42min 51s).

“Nuestro ser deberá tener formado previamente ya un carácter, lleno de virtudes como la disciplina y perseverancia, colocando como prioridad, antes que el bienestar económico, de esa posición privilegiada nos enfocamos específicamente en brindar un servicio” (CEVALLOS: 2015).  Busquemos una educación libertada, mas no prohibida, emprendamos nuestro viaje de cambios en donde haremos de nuestros sueños una realidad, dando a conocer lo que deseamos y pensamos, con una vida autónoma.

Si queremos una realidad diferente para nuestra sociedad, debemos comenzar por nosotros mismos, cambiando de actitudes y queriendo ser mejores cada día, y desde ese punto ver crecer a nuestra patria. Seamos los principales actores del cambio positivo en la educación y en los muchos aspectos en donde existen falencias.  “La educación es dejar ya las reglas y líneas rectas, inventar una línea imaginaria para romper el esquema, entonces será ahí que nuestros educadores romperán el esquema monótono de educación” (GUAMÁN: 2015).


Fuentes Bibliográficas:
  • ·         PÉREZ, Alfredo, “La Universidad y la Patria”, Editorial Universitaria, Ecuador, 1965.

  • ·             DOIN, German, (2012), “La Educación Prohibida”, [en línea], Disponible en:  https://www.youtube.com/watch?v=-1Y9OqSJKCc


martes, 23 de junio de 2015

UN CORAZÓN MILITAR




Un hombre muy adinerado estaba en la edad de 70 años, recordaba con gran entusiasmo cuando en su juventud había trabajado mucho por su familia, al servicio de  su patria y por el mismo. Se describía como un hombre bastante fuerte, bondadoso y leal.  Todo este cuadro de virtudes le llevó en sus mejores años a seguir la vida militar, lo que ahora representaban  sus más grandes y valiosos recuerdos, disfrutó al máximo estar en el ejército, ya que tenía vocación por servir y proteger, le gustaba estar siempre activo y fortalecer cada vez más su carácter y su cuerpo.  Siempre se dedicó a su profesión muy correctamente, fue un militar como pocos, disciplinado, honesto, capaz; le gustaba respetar a las personas y de la misma manera le agradaba ser respetado.

Cuando obtuvo el grado de General del ejército, tomo la decisión más dura de su carrera, el optar por el retiro o jubilación, habiendo dejado todo de sí en tan noble institución, a la cual le había otorgado su juventud, su valentía y fuerza.  Después de haber explotado su máximo potencial, se sentía realizado, orgulloso y con la satisfacción de haber cumplido a cabalidad con su labor.

Ahora tenía otra labor no menos importante que la que ejercía en la vida militar, cuidar de su familia.  Decidió ir a vivir a una casa de campo que poseía con grandes hectáreas de terreno, con ganadería y caballería.  En especial disfrutaba cuidar de su caballo preferido y sentarse junto a su también envejecida esposa en el hermoso jardín que poseía la casa,  para admirar el horizonte que se formaba en el paisaje que los rodeaba.

lunes, 15 de junio de 2015

El paso a la educación en libertad



Señor Alfredo Pérez Guerrero:


Respondiendo a “Carta a los estudiantes novatos”, en el escrito se nota una clara referencia hacia el género masculino, sin embargo daré por entendido que va dirigido a todos los y las estudiantes novatos/as en la vida universitaria.

La Universidad considera siempre en trance de peligro a la Patria, y para afrontar y superar ese peligro llama cada año a un grupo de jóvenes para que sean la milicia disciplinada que hay que educar e instruir para la ruda, compleja y difícil batalla de todos los días contra la ignorancia, contra la tiranía, contra la enfermedad y contra la injusticia.  Enemigos éstos que pueden destruir un pueblo más seguramente que la espada, el puñal o las balas (PÉREZ, Alfredo, “La Universidad y la Patria”, Editorial Universitaria, Ecuador, 1965).

Sus líneas representan gran motivación y entusiasmo a jóvenes como yo que queremos superarnos tanto personal como profesionalmente, iniciando en un mundo nuevo, teniendo tantas cosas por descubrir y aprender. Esta primera etapa tal vez sea una de las más difíciles en muchas, ya que el camino a recorrer es largo y arduo. Vendrán después de este, tiempos difíciles con aciertos y desaciertos pero tenemos que saber campear esos temporales con amor y sabiduría. “Ayer, los sueños imprecisos, los anhelos sin forma, el amor que quiere ser y no es aun, los primeros ensayos de vuelo con las alas del pensamiento”  (PÉREZ: 1965, pág. 11).

Si estamos aquí es por un propósito, primero con Dios, con cada una de nuestras familia, por la patria y por nosotros mismos. “La Universidad es una especie de Orden de Caballería, que sobrepasa en mucho los propósitos del interés y del egoísmo, y se desborda en el afán de hacer el bien a los demás” (PÉREZ: 1965, pág. 17).  Estamos dispuestos a aprender a caminar sobre el camino de la vida, se nos presentarán obstáculos difíciles de superar, pero jamás imposibles, pues todo lo que vayamos adquiriendo en este viaje nos será útil para defendernos ante una sociedad.

Ahora, algunos de nosotros dejándolo todo incluso nuestra familia y ciudad, ha sido nuestro deseo llegar hasta aquí, para hacer de esta universidad un hogar donde dejaremos años de nuestra vida; donde ofrendaremos nuestra voluntad, perseverancia, paciencia, nuestro pensamiento y corazón; será el lugar donde encontraremos compañeros, amigos, maestros; de donde esperamos adquirir sabiduría, conocimientos y experiencia, que sean útiles para poder caminar con paso firme en la vida, queriendo ser de valor al servicio de nuestro País. “Serán años decisivos, los más luminosos, los más henchidos de savias y promesas. Serán los años en que puedas adquirir inmensas riquezas para guardarlas en el alma”  (PÉREZ: 1965, pág. 18).

Con el deseo ferviente de que al final de este largo sendero hayamos dejado una huella que redunde, en este nuestro nuevo templo de saberes y en cada uno de nuestros docentes. “Misión que se cumple en todos los días y que no termina ni puede terminar en ninguna parte, porque el fin seria la muerte y la nada” (PÉREZ: 1965, pág. 15).  Queriendo mostrar el fruto de nuestro trabajo y el de los que nos rodean y los que nos apoyarán hasta el final, a lo cual quisiéramos sacar beneficio en bien de una sociedad futurista.

“Hombres, es decir, seres que pongan su dignidad, su libertad, su amor a la Patria y a la Humanidad, por encima de su propia vida” (PÉREZ: 1965, pág. 19).  Dando a relucir en futuro lo bien aprendido, tanto en virtudes de conocimiento como en valores éticos y humanos, en todo el tiempo que hayamos dedicado a descubrirnos como profesionales y mucho más como personas.


En la actualidad la educación se ha convertido en una mezcla de monotonías y reglas que se deben seguir obligatoriamente y que son impuestas por autoridades escudadas en un “Sistema Educativo”.  “La educación es un factor indispensable en nuestra sociedad por ello los distintos medios de comunicación han hecho énfasis en la importancia de la misma” (COLOMA, 2015).

 Ahora los estudiantes estamos viviendo en una educación que se puede comparar con una línea recta o algo inmóvil, lo que provoca que nosotros como estudiantes no tengamos libertad de pensamiento y acción, dejando de lado la creatividad, razonamiento e ideales propios, que de cierta manera contribuían a que nuestra sociedad mejore y no solamente sea una cuestión de manipular las mentes de las personas a conveniencia de un gobierno o de cierto sector. “La educación sin libertad, da por resultado una vida que no puede ser vivida plenamente” (DOIN, German, t: 1h 18min 58s).

Nos hemos convertido en un prototipo de robots que caminamos sin ni siquiera darnos cuenta, solo siguiendo órdenes rígidas que en su mayoría son injustas, ya que ahora se valora más la educación para necesariamente ser un profesional que pueda ser útil y pueda trabajar para el país y sin tomar en cuenta el tipo de persona humana que pueda llegar a ser alguien. “Todo vivir humano ocurre en conversaciones y es en ese espacio donde se crea la realidad en que vivimos” (DOIN, German, t: 1h 32min 39s).  En ocasiones se valora más una calificación cuantitativa que un valor humano.

“Siente tu alma, escucha tu corazón” (DOIN, German, t: 1h 07min 00s).  Siempre se ha dicho que el hogar y los padres de una persona son su primera escuela y sus primeros maestros, pues esta teoría se convierte en una gran realidad, ya que en verdad nuestros padres son los encargados de educarnos para que nosotros seamos capaces de amar, respetar, confiar.

Hemos tenido una educación de vida hasta ahora para que como estudiantes tengamos derecho a expresarnos, a dar nuestra opinión cuando sea necesario y en el momento adecuado, claro está, dirigiéndonos con respeto en toda ocasión.  “La vida es difícil pero no se la puede enfrentar solo quejándonos, hay que tratar de cambiarla con libertad y justicia porque estos son dos valores fundamentales para lograr que exista una mejor sociedad” (CAIZA, 2015).

Deberíamos darnos cuenta que un error no es una caída. Pues la vida está llena de errores, porque sin ellos no sabríamos que es fracasar y sin el fracaso tampoco existiría el triunfo.  “En realidad, solo existe el acto de amor,  (…) significa dar vida, aumentar su vitalidad. Es un proceso que se desarrolla y se intensifica a sí mismo” (DOIN, German t: 53min 57s).  La expectativa de un ser perfecto en el mundo no creo que exista; por lo tanto no deberíamos ser juzgados tan a la ligera, sin antes dar a conocer nuestros potenciales y capacidades.

En nosotros, estudiantes y maestros, está en cambiar la realidad a la que ahora nos enfrentamos, romper esquemas y empezar a escribir nuestra propia historia, “El profesor es el orientador que pone a disponibilidad de sus alumnos sus conocimientos siendo ellos los que tomen decisiones sobre su aprendizaje ya no el profesor que impone un desarrollo curricular antes que un desarrollo personal emocional” (LEON, 2015), solo de esa manera lograremos que nuestros educadores nos puedan enseñar en la libertad de nuestras ideas y nosotros lograremos comprender y poner en práctica el aprendizaje mutuo y auto personal, entonces nuestros educadores serán los encargados de dirigir nuestra cátedra dejando de basarse solo en unos cuantos números, pues ellos son los encargados de transmitir conocimientos para que la Patria reciba hombre y mujeres con valores y sabiduría, con una profesión de servicio. “Lo que tenemos que aprender lo aprendemos haciendo” (DOIN, German, t: 42min 51s).

“Nuestro ser deberá tener formado previamente ya un carácter, lleno de virtudes como la disciplina y perseverancia, colocando como prioridad, antes que el bienestar económico, de esa posición privilegiada nos enfocamos específicamente en brindar un servicio” (CEVALLOS, 2015).  Busquemos una educación libertada, mas no prohibida, emprendamos nuestro viaje de cambios en donde haremos de nuestros sueños una realidad, dando a conocer lo que deseamos y pensamos, con una vida autónoma.

Si queremos una realidad diferente para nuestra sociedad, debemos comenzar por nosotros mismos, cambiando de actitudes y queriendo ser mejores cada día, y desde ese punto ver crecer a nuestra patria. Seamos los principales actores del cambio positivo en la educación y en los muchos aspectos en donde existen falencias.  “La educación es dejar ya las reglas y líneas rectas, inventar una línea imaginaria para romper el esquema, entonces será ahí que nuestros educadores romperán el esquema monótono de educación” (GUAMAN, 2015).


Fuentes Bibliográficas:

jueves, 11 de junio de 2015

Nuevas experiencias en la educación



Señor Alfredo Pérez Guerrero:


Respondiendo a “Carta a los estudiantes novatos”, en el escrito se nota una clara referencia hacia el género masculino, sin embargo daré por entendido que va dirigido a todos los y las estudiantes novatos/as en la vida universitaria.

La Universidad considera siempre en trance de peligro a la Patria, y para afrontar y superar ese peligro llama cada año a un grupo de jóvenes para que sean la milicia disciplinada que hay que educar e instruir para la ruda, compleja y difícil batalla de todos los días contra la ignorancia, contra la tiranía, contra la enfermedad y contra la injusticia.  Enemigos éstos que pueden destruir un pueblo más seguramente que la espada, el puñal o las balas (PÉREZ, Alfredo, “La Universidad y la Patria”, Editorial Universitaria, Ecuador, 1965).

Sus líneas representan gran motivación y entusiasmo a jóvenes como yo que queremos superarnos tanto personal como profesionalmente, iniciando en un mundo nuevo, teniendo tantas cosas por descubrir y aprender. Esta primera etapa tal vez sea una de las más difíciles en muchas, ya que el camino a recorrer es largo y arduo. Vendrán después de este, tiempos difíciles con aciertos y desaciertos pero tenemos que saber campear esos temporales con amor y sabiduría. “Ayer, los sueños imprecisos, los anhelos sin forma, el amor que quiere ser y no es aun, los primeros ensayos de vuelo con las alas del pensamiento”  (PÉREZ: 1965, pág. 11).

Si estamos aquí es por un propósito, primero con Dios, con cada una de nuestras familia, por la patria y por nosotros mismos. “La Universidad es una especie de Orden de Caballería, que sobrepasa en mucho los propósitos del interés y del egoísmo, y se desborda en el afán de hacer el bien a los demás” (PÉREZ: 1965, pág. 17).  Estamos dispuestos a aprender a caminar sobre el camino de la vida, se nos presentarán obstáculos difíciles de superar, pero jamás imposibles, pues todo lo que vayamos adquiriendo en este viaje nos será útil para defendernos ante una sociedad.

Ahora, algunos de nosotros dejándolo todo incluso nuestra familia y ciudad, ha sido nuestro deseo llegar hasta aquí, para hacer de esta universidad un hogar donde dejaremos años de nuestra vida; donde ofrendaremos nuestra voluntad, perseverancia, paciencia, nuestro pensamiento y corazón; será el lugar donde encontraremos compañeros, amigos, maestros; de donde esperamos adquirir sabiduría, conocimientos y experiencia, que sean útiles para poder caminar con paso firme en la vida, queriendo ser de valor al servicio de nuestro País. “Serán años decisivos, los más luminosos, los más henchidos de savias y promesas. Serán los años en que puedas adquirir inmensas riquezas para guardarlas en el alma”  (PÉREZ: 1965, pág. 18).

Con el deseo ferviente de que al final de este largo sendero hayamos dejado una huella que redunde, en este nuestro nuevo templo de saberes y en cada uno de nuestros docentes. “Misión que se cumple en todos los días y que no termina ni puede terminar en ninguna parte, porque el fin seria la muerte y la nada” (PÉREZ: 1965, pág. 15).  Queriendo mostrar el fruto de nuestro trabajo y el de los que nos rodean y los que nos apoyarán hasta el final, a lo cual quisiéramos sacar beneficio en bien de una sociedad futurista.

“Hombres, es decir, seres que pongan su dignidad, su libertad, su amor a la Patria y a la Humanidad, por encima de su propia vida” (PÉREZ: 1965, pág. 19).  Dando a relucir en futuro lo bien aprendido, tanto en virtudes de conocimiento como en valores éticos y humanos, en todo el tiempo que hayamos dedicado a descubrirnos como profesionales y mucho más como personas.


En la actualidad la educación se ha convertido en una mezcla de monotonías y reglas que se deben seguir obligatoriamente y que son impuestas por autoridades escudadas en un “Sistema Educativo”.  Ahora los estudiantes estamos viviendo en una educación que se puede comparar con una línea recta o algo inmóvil, lo que provoca que nosotros como estudiantes no tengamos libertad de pensamiento y acción, dejando de lado la creatividad, razonamiento e ideales propios, que de cierta manera contribuían a que nuestra sociedad mejore y no solamente sea una cuestión de manipular las mentes de las personas a conveniencia de un gobierno o de cierto sector. “La educación sin libertad, da por resultado una vida que no puede ser vivida plenamente” (DOIN, German, t: 1h 18min 58s).

Nos hemos convertido en un prototipo de robots que caminamos sin ni siquiera darnos cuenta, solo siguiendo órdenes rígidas que en su mayoría son injustas, ya que ahora se valora más la educación para necesariamente ser un profesional que pueda ser útil y pueda trabajar para el país y sin tomar en cuenta el tipo de persona humana que pueda llegar a ser alguien. “Todo vivir humano ocurre en conversaciones y es en ese espacio donde se crea la realidad en que vivimos” (DOIN, German, t: 1h 32min 39s).  En ocasiones se valora más una calificación cuantitativa que un valor humano.

“Siente tu alma, escucha tu corazón” (DOIN, German, t: 1h 07min 00s).  Siempre se ha dicho que el hogar y los padres de una persona son su primera escuela y sus primeros maestros, pues esta teoría se convierte en una gran realidad, ya que en verdad nuestros padres son los encargados de educarnos para que nosotros seamos capaces de amar, respetar, confiar.  Hemos tenido una educación de vida hasta ahora para que como estudiantes tengamos derecho a expresarnos, a dar nuestra opinión cuando sea necesario y en el momento adecuado, claro está, dirigiéndonos con respeto en toda ocasión.

Deberíamos darnos cuenta que un error no es una caída. Pues la vida está llena de errores, porque sin ellos no sabríamos que es fracasar y sin el fracaso tampoco existiría el triunfo.  “En realidad, solo existe el acto de amor,  (…) significa dar vida, aumentar su vitalidad. Es un proceso que se desarrolla y se intensifica a sí mismo” (DOIN, German t: 53min 57s).  La expectativa de un ser perfecto en el mundo no creo que exista; por lo tanto no deberíamos ser juzgados tan a la ligera, sin antes dar a conocer nuestros potenciales y capacidades.

En nosotros, estudiantes y maestros, está en cambiar la realidad a la que ahora nos enfrentamos, romper esquemas y empezar a escribir nuestra propia historia, solo de esa manera lograremos que nuestros educadores nos puedan enseñar en la libertad de nuestras ideas y nosotros lograremos comprender y poner en práctica el aprendizaje mutuo y auto personal, entonces nuestros educadores serán los encargados de dirigir nuestra cátedra dejando de basarse solo en unos cuantos números, pues ellos son los encargados de transmitir conocimientos para que la Patria reciba hombre y mujeres con valores y sabiduría, con una profesión de servicio. “Lo que tenemos que aprender lo aprendemos haciendo” (DOIN, German, t: 42min 51s).  Busquemos una educación libertada, mas no prohibida, emprendamos nuestro viaje de cambios en donde haremos de nuestros sueños una realidad, dando a conocer lo que deseamos y pensamos, con una vida autónoma.


Bibliografía:
  •           PÉREZ, Alfredo, “La Universidad y la Patria”, Editorial Universitaria, Ecuador, 1965.
  •           DOIN, German, (2012), “La Educación Prohibida”, [En línea], Disponible en: https://www.youtube.com/watch?v=-1Y9OqSJKCc

Respuesta y citas de "Carta a los estudiantes" de Alfredo Pérez Guerrero



Señor Alfredo Pérez Guerrero:


Respondiendo a “Carta a los estudiantes novatos”, en el escrito se nota una clara referencia hacia el género masculino, sin embargo daré por entendido que va dirigido a todos los y las estudiantes novatos/as en la vida universitaria.

La Universidad considera siempre en trance de peligro a la Patria, y para afrontar y superar ese peligro llama cada año a un grupo de jóvenes para que sean la milicia disciplinada que hay que educar e instruir para la ruda, compleja y difícil batalla de todos los días contra la ignorancia, contra la tiranía, contra la enfermedad y contra la injusticia.  Enemigos éstos que pueden destruir un pueblo más seguramente que la espada, el puñal o las balas (PÉREZ, Alfredo, “La Universidad y la Patria”, Editorial Universitaria, Ecuador, 1965).

Sus líneas representan gran motivación y entusiasmo a jóvenes como yo que queremos superarnos tanto personal como profesionalmente, iniciando en un mundo nuevo, teniendo tantas cosas por descubrir y aprender. Esta primera etapa tal vez sea una de las más difíciles en muchas, ya que el camino a recorrer es largo y arduo. Vendrán después de este, tiempos difíciles con aciertos y desaciertos pero tenemos que saber campear esos temporales con amor y sabiduría. “Ayer, los sueños imprecisos, los anhelos sin forma, el amor que quiere ser y no es aun, los primeros ensayos de vuelo con las alas del pensamiento”  (PÉREZ: 1965, pág. 11).

Si estamos aquí es por un propósito, primero con Dios, con cada una de nuestras familia, por la patria y por nosotros mismos. “La Universidad es una especie de Orden de Caballería, que sobrepasa en mucho los propósitos del interés y del egoísmo, y se desborda en el afán de hacer el bien a los demás” (PÉREZ: 1965, pág. 17).  Estamos dispuestos a aprender a caminar sobre el camino de la vida, se nos presentarán obstáculos difíciles de superar, pero jamás imposibles, pues todo lo que vayamos adquiriendo en este viaje nos será útil para defendernos ante una sociedad.

Ahora, algunos de nosotros dejándolo todo incluso nuestra familia y ciudad, ha sido nuestro deseo llegar hasta aquí, para hacer de esta universidad un hogar donde dejaremos años de nuestra vida; donde ofrendaremos nuestra voluntad, perseverancia, paciencia, nuestro pensamiento y corazón; será el lugar donde encontraremos compañeros, amigos, maestros; de donde esperamos adquirir sabiduría, conocimientos y experiencia, que sean útiles para poder caminar con paso firme en la vida, queriendo ser de valor al servicio de nuestro País. “Serán años decisivos, los más luminosos, los más henchidos de savias y promesas. Serán los años en que puedas adquirir inmensas riquezas para guardarlas en el alma”  (PÉREZ: 1965, pág. 18).

Con el deseo ferviente de que al final de este largo sendero hayamos dejado una huella que redunde, en este nuestro nuevo templo de saberes y en cada uno de nuestros docentes. “Misión que se cumple en todos los días y que no termina ni puede terminar en ninguna parte, porque el fin seria la muerte y la nada” (PÉREZ: 1965, pág. 15).  Queriendo mostrar el fruto de nuestro trabajo y el de los que nos rodean y los que nos apoyarán hasta el final, a lo cual quisiéramos sacar beneficio en bien de una sociedad futurista.

“Hombres, es decir, seres que pongan su dignidad, su libertad, su amor a la Patria y a la Humanidad, por encima de su propia vida” (PÉREZ: 1965, pág. 19).  Dando a relucir en futuro lo bien aprendido, tanto en virtudes de conocimiento como en valores éticos y humanos, en todo el tiempo que hayamos dedicado a descubrirnos como profesionales y mucho más como personas.


Bibliografía:

PÉREZ, Alfredo, “La Universidad y la Patria”, Editorial Universitaria, Ecuador, 1965.

Respuesta a "Carta a los estudiantes novatos"



Señor Alfredo Pérez Guerrero:


Respondiendo a “Carta a los estudiantes novatos”, en el escrito se nota una clara referencia hacia el género masculino, sin embargo daré por entendido que va dirigido a todos los y las estudiantes novatos/as en la vida universitaria.

Sus líneas representan gran motivación y entusiasmo a jóvenes como yo que queremos superarnos tanto personal como profesionalmente, iniciando en un mundo nuevo, teniendo tantas cosas por descubrir y aprender.  Esta primera etapa tal vez sea una de las más difíciles en muchas, ya que el camino a recorrer es largo y arduo.  Vendrán después de este, tiempos difíciles con aciertos y desaciertos pero tenemos que saber campear esos temporales con amor y sabiduría.

Si estamos aquí es por un propósito, primero con Dios, con cada una de nuestras familias, por la patria y por nosotros mismos.  Estamos dispuestos a aprender a caminar sobre el camino de la vida, se nos presentarán obstáculos difíciles de superar, pero jamás imposibles, pues todo lo que vayamos adquiriendo en este viaje nos será útil para defendernos ante una sociedad.

Ahora, algunos de nosotros dejándolo todo incluso nuestra familia y ciudad, ha sido nuestro deseo llegar hasta aquí, para hacer de esta universidad un hogar donde dejaremos años de nuestra vida; donde ofrendaremos nuestra voluntad, perseverancia, paciencia, nuestro pensamiento y corazón; será el lugar donde encontraremos compañeros, amigos, maestros; de donde esperamos adquirir sabiduría, conocimientos y experiencia, que sean útiles para poder caminar con paso firme en la vida, queriendo ser de valor al servicio de nuestro País.

Con el deseo ferviente de que al final de este largo sendero hayamos dejado una huella que redunde, en este nuestro nuevo templo de saberes y en cada uno de nuestros docentes.  Queriendo mostrar el fruto de nuestro trabajo y el de los que nos rodean y los que nos apoyarán hasta el final; a lo cual quisiéramos sacar beneficio en bien de una sociedad futurista.
Dando a relucir tiempo después lo bien aprendido, tanto en virtudes de conocimiento como en valores éticos y humanos, en todo el tiempo que hayamos dedicado a descubrirnos como profesionales y mucho más como personas.